Tenemos algo de familiaridad con las evaluaciones de impacto ambiental. Estas son definidas como un instrumento de la política ambiental, cuyo objetivo es prevenir, mitigar y restaurar los daños al ambiente así como la regulación de obras o actividades para evitar o reducir sus efectos negativos en el ambiente.
Con esta escueta definición nos lanzamos a la búsqueda del «dorado» ambiental que no es otra cosa que alcanzar el desarrollo económico sin deteriorar el medio ecológico.
Aunque digan que no es recomendable comparar docenas de manzanas con docenas de plátanos porque aunque son frutas son muy diferentes entre sí, es funcional y valido comparar el contenido nutricional de ambos.
Pero mejor sería compararlas entre sí por medio del paradigma que las crea o produce: el medio natural y un cultivo comercial.
¿Cuál de las dos es más saludable? Lo sabemos. Otro preguntará ¿cual deja más ganancia? y otro astuto dirá ¿cual tiene una función compatible con la vida?
Este sentido cobra relevancia porque el medio natural o seminatural de hoy en día lucha como siempre por existir y desarrollarse, lo cual podemos comprobar si analizamos científicamente las leyes biofisicoquímicas que rigen este asunto.
En otras palabras preguntémonos si el llamado «desarrollo económico» es compatible con la vida.
Entonces, ¿cómo podemos hacer un verdadero instrumento de política pública para prevenir, mitigar y restaurar los daños al ambiente así como la regulación de obras o actividades para evitar o reducir sus efectos negativos en el ambiente?
Porque este instrumento debería evaluar y calificar si las actividades u obras realmente son compatibles con la existencia y la proliferación de las formas de vida que componen la naturaleza, incluido el ser humano.
Como ya sabemos la respuesta, podemos concluir que todo es una simulación para sacar del juego político a los incautos que «violen las leyes», nada claras, que los tahúres político financieros establecen para el juego llamado desarrollo económico mundial.
Entonces, ¿cómo queda la evaluación de impacto ambiental como instrumento de política ambiental? Resulta ser parte importante de todo el negocio, pero nunca es compatible con la vida.


